Saltar al contenido principal
Volver al Blog
Niños Ronquido Amígdalas y adenoides

Mi hijo ronca todas las noches: cuándo es normal y cuándo hay que revisarlo

Dra. Mariana Fikir

Dra. Mariana Fikir

Otorrinolaringóloga

Mi hijo ronca todas las noches: cuándo es normal y cuándo hay que revisarlo

A muchos papás les causa gracia al principio: el niño chiquito que ronca "como señor". Pero el ronquido constante en un niño no es un rasgo de personalidad — es aire pasando con dificultad por una vía respiratoria estrecha. Y en los niños, la causa es casi siempre la misma y casi siempre tratable.

Ronquido ocasional vs. ronquido que amerita valoración

Normal: roncar durante una gripa o una crisis de alergia, mientras la nariz está congestionada. Al resolverse el cuadro, el ronquido se va.

Amerita valoración: el ronquido fuerte, de todas o casi todas las noches, sin estar enfermo. Y con más razón si se acompaña de:

  • Pausas en la respiración — el niño ronca, se queda callado unos segundos como si contuviera el aire, y luego "arranca" con un resoplido
  • Respiración por la boca, de día y de noche
  • Sueño inquieto: se mueve por toda la cama, suda, amanece destapado
  • Amanece cansado o de mal humor a pesar de dormir "suficientes" horas
  • Le cuesta concentrarse en la escuela, o su maestra dice que anda distraído

Por qué importa: dormir mal le sale caro a un niño

El sueño profundo es donde el niño consolida lo aprendido, y donde se libera la hormona del crecimiento. Un niño que pasa la noche luchando por respirar duerme fragmentado, aunque nadie lo note. Las consecuencias no se ven en la noche — se ven de día: irritabilidad, problemas de atención que a veces se confunden con hiperactividad, bajo rendimiento escolar y, en casos prolongados, impacto en el crecimiento.

La causa más frecuente: amígdalas y adenoides crecidas

Las adenoides (detrás de la nariz) y las amígdalas (a los lados de la garganta) son tejido de defensa que en algunos niños crece más de la cuenta, justo en los años en que la vía respiratoria todavía es pequeña. El resultado es un embudo: ronquido, respiración por la boca y, en los casos más marcados, apnea — las pausas al respirar.

La valoración es sencilla y no duele: exploración en el consultorio y, cuando se necesita ver las adenoides directamente, una endoscopia flexible con una cámara delgada que se hace en la misma consulta.

Qué se hace al respecto

Depende del tamaño, los síntomas y la edad:

  • Cuando el crecimiento es leve y los síntomas son menores, a veces se vigila o se da tratamiento médico (por ejemplo, si la alergia está inflamando el tejido).
  • Cuando hay obstrucción real —ronquido fuerte diario, pausas, mal descanso— el tratamiento de primera línea es retirar las adenoides, las amígdalas o ambas. Es uno de los procedimientos más frecuentes y estandarizados de la especialidad, ambulatorio en la mayoría de los casos.

El cambio que reportan los papás después es notablemente consistente: "duerme en silencio", "amanece de buenas", "hasta come mejor".

La señal para actuar

Si tu hijo ronca fuerte todas las noches, respira por la boca o has visto pausas en su respiración, no es "algo que se le va a quitar solo" — es una vía respiratoria pidiendo espacio. Una valoración resuelve la duda en una consulta.

Tratamientos relacionados

¿Tienes dudas sobre este tema?

Agenda una consulta de valoración y recibe atención personalizada de la Dra. Mariana Fikir.

Agendar Consulta
Dra. Mariana Fikir

Autor

Dra. Mariana Fikir

Otorrinolaringóloga. Atención de oído, nariz y garganta para adultos y niños.